San Bartolomé, Apóstol
(24 de ago) (Id=568)
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Anuncia, día tras día, que la salvación
viene de Dios; proclama sus maravillas a todas las naciones.
Annuntiáte de die in diem
salutáre Dei, annuntiáte inter gentes glóriam eius.
Oración Colecta
Oremos:
Fortalece, Señor, nuestra fe para que sigamos a Cristo con la misma sinceridad
de san Bartolomé, apóstol; y concédenos, por su intercesión, que la Iglesia sea
un instrumento eficaz de salvación para todos los seres humanos.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Sobre los doce cimientos estaban escritos los nombres de los apóstoles
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan
21, 9b-14
Uno de los ángeles me dijo:
"Ven, te mostraré la novia, la esposa del Cordero".
Me llevó en espíritu a una montaña grande y alta y me mostró la ciudad santa,
Jerusalén, que bajaba del cielo enviada por Dios, resplandeciente de gloria.
Su esplendor era como el de una piedra preciosa deslumbrante, como una piedra
de jaspe cristalino. Tenía una muralla grande y elevada y doce puertas con doce
ángeles custodiando las puertas, en las que estaban escritos los nombres de las
doce tribus de Israel. Tres puertas daban al oriente y tres al norte; tres al
sur y tres al occidente. La muralla de la ciudad tenía doce pilares en los que
estaban grabados los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Sal 144, 10.11.12-13ab.17-18
Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
Que tus obras te den gracias, Señor, y
tus fieles te bendigan; que proclamen la gloria de tu reinado y hablen de tus
hazañas.
Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
Que den a conocer a los hombres tus
hazañas, la gloria y el esplendor de tu reinado. Tu reinado es eterno, tu
gobierno permanece para siempre.
Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
El Señor es fiel en todo lo que hace,
leal en todas sus acciones. El Señor está cerca de los que lo invocan, de todos
los que lo invocan sinceramente.
Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel.
Rabbi, tu es Fílius Dei, tu es rex Israel
Aleluya.
Tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
1, 45-51
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Felipe se encontró con Natanael y le
dijo:
"Hemos encontrado a aquél de quien escribió Moisés en el libro de la ley,
y del que hablaron también los profetas: es Jesús, el hijo de José, el de Nazaret".
Exclamó Natanael:
"¿De Nazaret puede salir algo bueno?"
Felipe le contestó:
"Ven y lo verás".
Cuando Jesús vio a Natanael, que venía hacia él,
comentó:
"Este es un auténtico israelita, en quien no hay doblez alguna".
Natanael le preguntó:
"¿Por qué me conoces?"
Jesús respondió:
"Antes de que Felipe te
llamara, te vi yo, cuando estabas debajo de la
higuera".
Entonces Natanael exclamó:
"Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel".
Jesús prosiguió:
"¿Te basta para creer el haberte dicho que te vi
debajo de la higuera? ¡Verás cosas más grandes que ésa!"
Y añadió Jesús:
"Les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y
bajando sobre el Hijo del hombre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Celebrante:
Fundamentados en la fe de los apóstoles y de los mártires, dirijamos a Dios
nuestras oraciones:
(Respondemos a cada petición: Escúchanos, Señor).
Por
Escúchanos, Señor.
Por los que aún no conocen a Cristo, para
que el Señor, que envió a los apóstoles a proclamar el Evangelio a todos los
pueblos, haga brillar también sobre ellos el mensaje de la salvación, roguemos
al Señor.
Escúchanos, Señor.
Por los que sufren tentaciones o
abatimiento, para que, al escuchar el anuncio evangélico transmitido por los
apóstoles, vean renacer en su espíritu la alegría cristiana, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que nosotros, que por naturaleza éramos
extranjeros y forasteros, edificados sobre el cimiento de los apóstoles,
vivamos como conciudadanos santos y como miembros de la familia de Dios,
roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Celebrante:
Escucha, Señor, nuestra oración y derrama sobre nosotros la abundancia de tus
dones, para que, fortalecidos por las enseñanzas apostólicas y ayudados por la
oración de san Bartolomé, no dudemos nunca de que recibiremos los bienes que te
hemos pedido.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Señor, que el sacrificio de alabanza que vamos a
ofrecerte en la fiesta del apóstol san Bartolomé, nos obtenga, por su
intercesión, la gracia de servirte con fidelidad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Los apóstoles, pastores del pueblo de Dios
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso, Pastor eterno.
Porque no abandonas nunca a tu rebaño, sino que por medio de los santos
Apóstoles lo proteges y conservas, y quieres que tenga siempre por guía la
palabra de aquellos mismos pastores a quienes tu Hijo dio la misión de anunciar
el Evangelio.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin
cesar el himno de tu gloria:
[Misa]
Yo les daré a ustedes el reino que mi Padre me tiene preparado, y en él comerán
y beberán conmigo, dice el Señor.
Ego dispóno vobis, sicut dispósuit mihi Pater
meus, regnum, ut edátis et bibátis super mensam meam in regno meo, dicit
Dóminus.
Oración
después de la Comunión
Oremos:
Que la comunión que hemos recibido, al celebrar la fiesta de san Bartolomé, nos
dé fuerza, Señor, para imitar a Cristo aquí en la tierra y alcanzar la vida
eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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